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Saturday, January 3, 2009

Sábado, 3 de Enero de 2009 / 1/2 Rat Penat


Participantes:
Chrétien Jr & Chrétien Sr.
Hora de salida (Casa):
11:30
Hora de llegada (Casa):
12:30
Kilómetros recorridos:
9
Desayuno:
No
Recorrido:
Rat Penat hasta la mitad


Incidencias:
No
Climatología:
Cielo cubierto, fresquito con amenza de lluvia

Crónica:
Hoy no fue una salida Vaselina en toda regla pero sí tiene lugar de mención por el mero hecho de haber salido con mi hijo mayor que acaba de cumplir 9 años y que por fin quiere estrenar su nueva Specialized. Él juega a fútbol en el equipo Benjamin B de la Unión Esportiva de Castelldefels. Siempre se jacta de tener un buen físico (lo tiene) y que lo que hacen éstos abuelos en las bicis los domingos por la mañana (sí señores, se refiere a nosotros...) es pan comido.
Pues hoy le invité a comer pan conmigo y le reté para subir Rat Penat. Por el resumen ya han podido deducir que no hemos llegado a la cima, no obstante estoy superorgulloso de mi pequeño. A ver si Vaselina tiene futuro.

Estamos ya en las últimas de lsa fiestas navideñas de esta temporada. Atrás quedan Navidad y Nochevieja, sólo nos esperan los Reyes Magos. El cansancio reina en casa y esto se nota en las horas que mis hijos invierten en dormir. Pero hoy le tengo preparado una sorpresita para Chrétien Jr. Para su cumpleaños su tía le regaló una Specialized y aunque ya la tiene estrenada, le falta algo grande. Pues hoy tendrá algo grande: Rat Penat.
Le despierto y le pregunto si le apetece aquello. El chico, que bajo circunstancias normales suele vestirse en un tiempo récord de media hora, estuvo vestido en menos de tres minutos; culotte, maillot, casco y guantes...
Subimos las bicis e iniciamos la bajada con la cual que suele comenzar cualquier salida. Jr. está con ganas y la sonrisa reina sobre su joven rostro.

Al final de la urbanización, a la derecha. Aquí nos espera un poco de carretera hasta llegar a la rotondade Rat Penat. Paramos un momento porque oigo un ruido en la Heckler que no me gusta. Quito la rueda trasera y resulta (bueno, espero que sea eso) que la QR (quick release) está un poco suelto. Esto se arregla en un pispas y 5 minutitos más tarde la primera subida épica en la joven vida ciclista de mi hijo.

En semanas anteriores hemos ido enseñando el buen funcionamineto de las marchas. Él viene de una Decathlon de hierro de 5 marchas y ahora le toca manejar un cuadro de aluminio con 21 (7x3). Lo lleva bien, y confío plenamente en él. Viene la primera curva y oigo como cambia de marcha en el momento justo. La primera curva es dura, tiene un giro de 180º con una inclinación de casi 22º. Lo supera, muy bien. Se me sube el orgullo. Lentamente avanzamos hasta la siguiente curva, a la izquierda esta vez, aunque con casi los mismos grados laterales y verticales que la primera. También aquí parece que Rat Penat le resulte 'pequeña'. Le pregunto cómo va y me dice que muy bien, que esto de Rat Penat está 'chupado' (cosas de jóvenes pienso yo).

Ahora toca una parte sin demasiada dificultad, una larga recta y poca subida. Para los que conocemos esta montaña un sitio para descansar un ratito. Jr. sigue yendo sobrado y le digo que hemos hecho una vegísima parte. (esto no es verdad, pero quiero ver su reacción..., ninguna). Igual ha nacido un supertalento.
Lo más difícil viene ahora, una curva muy cerrada hacia la derecha, con una ganancia vertical de muchos grados. Empiezan las dificultades. Le doy ánimos, que sí puede y que esto está 'chupado'. No parece que le esté haciendo ninguna gracia. Su rostro encogido, las minipiernas bombardeando los pedales..., y lo supera también. Bravo Jr.

Pero está tocado y pide un descanso, el cual le doy. Estamos más o menos a una cuarta parte, nada mal por un primer intento. Le pregunto si quiere volver a casa, pero esto ni hablar. Se vuelve a montar, aunque no sin antes quitarse la braga y abrir la cremallera del chaleco. Veo pequeñas perlas de sudor escapándose por debajo de su casco. Me siento culpable que le hago pasar por esto y vuelvo a preguntar si no quiere darse la vuelta. 'No papá, vamonos...'


El primer descanso...

Su pequeña odisea continúa. Otra recta con una minibajada, un tramo para descansar y para disfrutar del paisaje. Hemos llegado ya a una altura considerable y las vistas desde aquí merecen la pena, aún en un día gris y triste como hoy. Otra curva a la izquierda, más complicada aún, seguida por una recta tipo rompepiernas. Oigo su respiración, avanza muy poco. Me pide otro descanso. Bajamos de la bici. Veo que está roto, hemos llegado a la mitad y el tramo que nos espera ahora es el más duro. Me confiesa que no puede más y decido dar la vuelta.

La bajada contenida, lo está hacienda muy bien. Rat Penat, tanto en subida como bajada es un mole muy técnico. Vamos rumbo a la playa y descansamos un rato mientras vemos como dos chicos intentan mover un carro con la fuerza de una cometa. No lo logran por falta de viento, pero el espectáculo es bonito.

Vamos a casa. Los que leen este blog con regularidad saben que tocan otros 1500 metros de subida. Jr no está por la labor, dicen que le duelen las piernas, pobre. Le digo que no hay prisa y que ponga la marcha en el 1x1. Me hace caso (por primera vez en la vida...!!!) y lentamente va subiendo. El primer replecho, surgen complicaciones, dice que ya no siente las piernas. Le digo que casi estamos y que una vez vencido esta rampita, el trayecto que queda es un paseo por las nubes. El tío aguanta y va, poco a poco, pedaleada por pedaleada hasta llegar a la puerta de casa.

No podéis imaginar lo orgulloso que estoy. Estoy seguro que en dos o tres intentos el chico sube hasta la Pleta, igual hasta pla de Querol. Por el momento tenemos que contentarnos con este memorable hecho. Son 9 kilómetros, para nosotros calentamiento, para él una Hazaña con mayúsculas. Para que vea que los 'abuelitos' no son tan abuelos...
Ahora que estoy tecleando esta crónica en mi despacho, mi hijo está en el sofá viendo la tele. Dice, con una sonrisa, que le duelen las piernas, mucho. Chrétien David, bienvenido al mundo de la bici, donde reinan sufrimiento y goce conjuntamente.

Con Vaselina menos gasolina...

Sunday, November 30, 2008

Domingo, 30 de Noviembre de 2008 / Collserola....!!!!

Participantes:
José, Toni, Dioni, Joaquín, Chrétien
Hora de salida (Can Bou):
06:40
Hora de llegada (Can Bou):
Cada uno regresó a casa por su cuenta, sobre las 11:00Kilómetros recorridos:25
Desayuno:
SÍ, en la Creu. Bocatas con butifarra, choricitos, chorizo y tortillas, mojadas en cerveza, coca colas, pepsi's y cafés
Recorrido:
Sant Feliu, Cementera, Camino a Can Ferriol, Torrent de Can Serra, Torrent de Can Ferriol, Penya del Moro, Ctra de Vallvidrera, Torre del Bisbe, Sargantana, Creu d'Olorda, Matahomes, Sant Feliu
Incidencias:
Estreno de la bici de Joaquín. Beso al suelo involuntario de Chrétien.
Climatología:
Frrrrrrrrío, mumumumuchoo frrrío. Cielo nublado con algunos claros. La temperatura rozaba los 0ºC.
Resumen GPS
Recorrido: 23,75 km
Duración (en marcha): 2h 10m (1h 10m de subida)
Desnivel acumulado: 1250 m
Pendiente máxima: 31º
IBP: 151
Temperatura: 3º

Crónica:
Si algo define a los Vaselineros es que no hay circunstancia, por muy brava que sea, que les quede en casa. Ayer, sábado: vientos con fuerza tifón, lluvias tipo monsón y FRÍO en mayúsculas. Una mezcla bastante explosiva como para quedarte entre las sábanas. Pero no. Vaselina se despierta a las 6 de la mañana para dar acto de presencia en el club a las 6:40. ¿Y todo ésto? os preguntaréis. Pues hoy toca
Collserola, el pulmón de Barcelona. Morada de subidas celebres como el Matahomes o la Sargantana, que dejan frito a cualquier mortal que intenta subirla. También alberga la cafetaría de la Creu d'Olorda, donde sirven almuerzos que hacen olvidar rápidamente las penas sufridas y donde las glorias del día se convierten en cuentos épicos.
Collserola es territorio del Volador de Cornellá y él ha sido él guía del día. Hoy, Joaquín estrenó su Santa Cruz Superlight, color gris anodizado, XT y un par de Fox'es (delante y atrás), y creemos que que las demás bicis la han aceptado.

Para nosotros, Collserola es algo nuevo. Aunque relativamente cerca de donde vivimos, es necesario coger el coche para poder disfrutar de ella. A diferencia del Massiu de Garraf, Collserola se distingue, desde mi humilde punto de vista por la vegateción frondosa. Los caminitos son bien cuidados y se ve poca basura en el suelo. Bicis y ciclistas hay muchos, lo cual no es de estrañar teniendo en cuenta que esta parte de Catalunya está rodeada por la Ciudad Condal misma, Cornellá, San Feliú, San Just Desvern, etcétera. El acceso al Parque desde estos pueblos y ciudad es relativamente fácil por lo que los fines de semana sus senderos son poblados densamente. Para los amantes del ciclismo de montaña; un festín. 

Esta noche no duermo bien. El fuerte viento hace mover las persianas de mi casa y éstas producen un ruido que no invita a dormir. A las 4 me levanto, preparo café y me visto. Trabajo un poquito y a las 6:30 cogo el coche para dirigirme al Club. Dioni está montando su Specialized en la vaca del coche del Barón Rojo, mientras Joaquín sigue protegiendo su querida en el interior de su vehículo del frío matinal. No creo que el mercurio esté muy por encima de los 0ºC.
Vamos a Cornellá donde nos espera nuestro guía de hoy: José. Juntos vamos en dirección San Feliú para dejar el coche en un parquing enorme a pie de Collserola. Sacamos nuestras respectivas bicis del coche y nos preparamos para la salida. El frío se hace notar. De hecho, el coche aparcado al lado del mío lleva plaquitas de hielo en su capó. Mientras, todos admiramos la nueva novia del Sherpa. Como se nos parece un poco baja, la subimos el sillín y y el manillar para que Joaquín irá más cómodo. Una vez ajustado el último tornillo, ya no hay vuelta atrás. Empezamos la conquista del Collserola.

El primer trozo es por las calles tranquilas de San Feliú, por carretera asfaltada. Pasamos un cementera de Cemex y allí no metemos en el Parque. El suelo, bastante mojado por las lluvias de ayer, es compacto y cubierto por hojas caídas. Los Kenda Navegal agarran bien al suelo y la subidita es vencida en relativamente poco tiempo. Saco una foto de bienvenida mientras aprovechamos este momento para quitar algo de ropa. Es mejor ir lo más ligero posible porque la experiencia nos dice que en la bici uno entra en calor bastante rápido. 

Bienvenidos a Collserola: Vaselina en el Camino a Can Ferriol

Subios un poquito más e iniciamos una bajada larga y cómoda por el Torrent de Can Serra. El viento frío me hace sentir incómodo y vuelvo a parar para ponerme un chaleco tipo "windstopper" para proteger el pecho. No quiero 'pillar' de nuevo una bronquitis. El descenso sigue y sigue. No estoy cansado y me siento cómodo y con confianza..., tan cómodo y con tanta confianza que no me doy cuenta de una zanjita que hay. La veo demasiado tarde, pero en vez de pasarla con velocidad (mi doble, bajo circunstancias normales ni se inmuta ante un peligrito tal) freno y paaaffff, la leche. Doy una minivoltereta, caigo de lado y noto como el casco amortigua el golpe del manillar. Rápidamente me levanto y aparte de una pequeña molestia en la muñeca, no me ha pasado nada. La segunda 'oscura' ley no escrito de los estatutos no existentes del noble e ilustre club de bici 'Vaselina' dice que las caídas que no producen sangre o roturas no son caídas. Pues, porqué escribo estas líneas entonces?... Sigue leyendo.

Estaba en que me levantaba. Cheqeo la cámara de fotos porque me caí en el lado donde la guardo. También, sin daños visibles ni invisbles, igual que la Heckler. Seguimos el camino. La bajada se vuelve a modificar en subida (estamos en la Penya del Moro) y noto una mini molestía en la rodilla izquierda. Paramos y subo el culotte: sí..., hay un corte, sí...!!! hay sangre. Poca pero lo suficiente como para hacer mención de ella.

Un pequeño grupo de ciclistas, mientras, nos ha alcanzado pero nos sentimos fuertes y pronto alcanzamos la cola de ese grupo. Giramos a la izquierda y..., Toni se enceuntra con su hermano que hace compañía a su primo, subcampeón de España en biathlón (correr y ciclismo de montaña). Charlan un rato y cada uno sigue su camino. Nostros hacía arriba, ellos hacía abajo. Oigo, a lo lejos como el primo de Toni dice que falta bastanta para llegar arriba. Ahora bien, dichas amenazas no suelen ya espantarme pero si salen de la boca de un crack de este calibre...

El camino a su vez cada vez se inclina más hacia arriba, pero todos aguantamos bien, incluso Jaoquín, a pesar de tener que acostumbrarse a las nuevas características de la Superlight.
No mucho más tarde llegamos a la carretera y según el Voldador hay 2 opciones: una subida corte pero intensa o una más larga pero con chicha. Ambos ascensos llegan a la bocatería y con ganas para conocer más del Parque decidimos por opción 2. Pero primero hay bajada, suavecita. Todavía me tiemblan las piernas por la caída y no en último lugar por la gran cantidad de ciclistas que van subiendo. No creo que exagero si he visto unos 100 en poco más de 2 kilómetros.

Comienza la rampa de la Sargantana. José nos avisa y dice que respiremos hondo. En el primer replecho, super inclinado, tengo que poner pie en el suelo. No por cansancio sino porque se me levante la rueda delantera. 10 metros empujando bici hacia arriba y otra vez en el sillín. Después de unos 20 minutos de trabajo duro, acabamos en la carretera de Vallvidrera.

Una sonrisa congelada: José ve la vida desde el lado positivo

El sol ha salido y nos calienta un poco. Optamos por unas mesas fuera, ignorando miradas asombrosas de ciclistas que están tomando su consumición adentro, donde hace calor. Hasta el camarero nos mira rara. Pedimos calorías en forma de bebidas alcohólicas o azucaradas y barras de pan rellenos de carnes, embutidos y huevos. El sol se va y el frío, poco a poco, se hace dueño de nuestros cuerpos. ¿Tal vez hora para entrar adentro? Todos lo pensamos pero nadie lo dice: Vaselina se queda donde está... Pedmimos un café para calentar manos y entrañas, y la cuenta.

Nos espera una pequeña sorpresa más, la bajada por el Matahomes. Imagínaos la rampa del Purgatorio, la misma inclinación pero 3 veces más largo. El suelo está en mejor condición y hace que la bajada no se convierta en un peligro ya que nuestros cuerpos congelados no soportarían gravilla y roca suelta. Hasta cambiar de marchas es difícil por los dedos congelados. Desde al Matahomes vamos dirección parquing.

Volvemos a pasar por el sitio donde me caí y nos toca un pequeño replechón que nos lleva a la carretera de la cementera. Una vez arriba contamos: 1,2,3,4 y ... el 5 no está. Esperamos un minuto mientras nos asomamos para ver dónde se ha quedado el Sherpa. Abajo del todo le contemplamos, extirando muslos con el bote de Reflex en mano. Al Sherpa se le han vuelto a entrar calambras. Dioni y yo bajamos para ver si éstá bien y unos instantes más tarde se juntan Toni y José. Le digo a Joaquín que si sigue, ésta anecdota queda en Collsorola..., pues véis que no me he hecho caso. Sherpa, perdón :-)

Los coches están cerca y llegamos sin demás demoras. Las bicis en su sitio y cada uno a casita. Ha sido un día estupendo. Hemos conocido otro ambiente y, creo que puedo hablar en nombre de todo Vaselina, ha gustado mucho. Gracias José por compartir tu 'parque de atarcciones' con nostros. Sumamos 25 kilómetros de calidad al contador y nos quedamos con las ganas de volver, en verano...

Con Vaselina menos gasolina...